Belén García, la atleta que dio el salto a los monoplazas - Chicas Racing

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22 noviembre 2019

Belén García, la atleta que dio el salto a los monoplazas


  • La piloto de L’Ametlla del Vallès acaba de ganar el Trofeo Femenino de la F4 Spanish Championship en su temporada de debut.
  • Empezó con el atletismo y actualmente compagina los fórmulas con el salto de pértiga y sus estudios en Ingeniería Telemática.
  • “Mi sueño es no ver el techo nunca y poder seguir muchos años en el automovilismo, donde hombres y mujeres tenemos las mismas oportunidades”.

Belén García (L’Ametlla del Vallès, 1999) es piloto de fórmulas, pertiguista y estudiante de segundo de Ingeniería Telemática. Compagina las tres actividades con total naturalidad, a pesar del sacrificio y el esfuerzo que conlleva, y no tiene intención de renunciar a ninguna. Acaba de proclamarse vencedora del Trofeo Femenino del F4 Spanish Championship y la temporada 2020 competirá en las W Series, una exclusiva competición de monoplazas en la que sólo participan mujeres.

¿El secreto para llegar a todo? “No hay ningún secreto. Es difícil, incluso a veces parece imposible, pero se puede. Lo cierto es que este año he tenido que priorizar más los estudios y el automovilismo, pero siempre me reservo un tiempo para el atletismo, porque me encanta y porque realmente creo que me aporta cosas. Se necesitan muchas ganas y organización”.

Belén empezó con el atletismo a los 6 años, en el Club Atlètic Granollers. Pasó por prácticamente todas las modalidades atléticas que existen, pero finalmente se decantó por el salto de pértiga. Consiguió su mejor resultado en el Campeonato de Catalunya Sub20 de 2018, donde fue quinta con un salto de 3.15, su mejor marca personal y récord del club. 

Sus comienzos en el automovilismo fueron algo más tardíos, aunque previsibles, a juzgar por el historial familiar. Su padre, José Luis García, fue piloto de motos, sigue en activo en rallys todoterreno y tiene una empresa de cronometraje deportivo, Al Kamel Systems: “El motorsport siempre ha estado presente en la familia. A los 9 años tuve mi primer kart, pero no fue hasta 2015 cuando empecé a competir en el Campeonato de España de Karting. Allí ya se pusieron serias las cosas”.

Asegura que combinar dos disciplinas tan distantes en apariencia –automovilismo y salto de pértiga– la ha convertido en una deportista más completa: “En mi caso, de la pértiga he sacado muchas habilidades para visualizar lo que hago o para saber cuál es la posición de mi cuerpo, cosas que después en el automovilismo he podido aplicar y que me sirven mucho de concentración en las carreras. Hacer varios deportes te da más herramientas para competir en cada uno de ellos”.

Tras acabar décima en la categoría reina del Campeonato de España de Karting, la KZ-2, se subió por primera vez a un Fórmula 4 a finales de 2018. Fue en unos test en el Circuit de Barcelona-Catalunya. Pocos meses después, en abril de 2019, consiguió en Los Arcos (Navarra) su primera victoria en el campeonato, con la que se convirtió en la primera mujer de la historia en ganar una carrera FIA de monoplazas. Y hace unos días, en el mismo escenario donde empezó todo, en Montmeló, se alzó con el Trofeo Femenino de la F4 española: “Ha sido un año muy positivo en todos los aspectos, he aprendido muchísimo, que es con lo que más me quedo. En global, la temporada ha sido un regalo”. 

Los frutos de su buen trabajo han ido llegando a medida que avanzaba el campeonato. Además de mostrarse cada vez más competitiva en el certamen nacional, en octubre fue llamada para representar a la Federación Española de Automovilismo en los FIA Motorsport Games. También fue invitada a Abu Dhabi para realizar unos test oficiales de la Formula Renault Eurocup. Pero sin duda, la mayor recompensa del año fue su selección para participar en las W Series 2020, tras superar unas exigentes pruebas de selección: “Las W Series son un escaparate para darte a conocer en todo el mundo, para hacer muchos kilómetros y acumular experiencia. Es una gran oportunidad y la verdad es que tengo muchísimas ganas de darlo todo”.

Con el salto a las W Series, Belén también cambiará de monoplaza. Pasará del F4 al F3. Y de nuevo, como ya le ha ocurrido este año, tendrá que lidiar con pilotos mucho más experimentadas –la mayoría ya cuentan con una temporada entera en el campeonato–, de manera que tendrá que adaptarse muy rápido. “En realidad no hay tantas diferencias entre el F4 y el F3. Sobre todo, donde más se notan es en la aerodinámica, el paso por curva y los frenos. No sé exactamente dónde estaremos, pero soy positiva, estoy muy motivada, creo que estoy bastante fuerte, que he aprendido muchísimo este año y que realmente podremos estar ahí”.

Llegados a este punto, Belén García se ha ganado el derecho a soñar. Y por supuesto, la F1 es uno de sus anhelos, aunque también es muy consciente de lo difícil que resulta conseguirlo: “Mi sueño es no ver el techo nunca, poder seguir en el automovilismo muchos años. En este deporte es muy difícil mantenerte dentro y poder seguir compitiendo”. No considera que el hecho de ser mujer se lo ponga más difícil: “Hombres y mujeres tenemos las mismas oportunidades en el automovilismo. Estadísticamente siempre ha habido más hombres, pero es una cuestión de números. Creo que se está haciendo un buen trabajo, que se está promoviendo bien el papel de la mujer y que en breve tendremos alguna representante ahí”.

¿Referentes? “Michael Schumacher ha sido quien más he seguido, pero prefiero quedarme con los puntos fuertes de cada piloto y aprender de ellos. Por ejemplo, me gusta el modo de plantear las carreras de Marc Márquez o Daniel Ricciardo, la garra de Max Verstappen o la picardía de Charles Leclerc”. Unos modelos en los que Belén se fija para continuar con su progresión.




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