La especial, con 372 kilómetros cronometrados entre Al-Ula y Ha’il, estuvo marcada por la navegación sin referencias, la ausencia de huellas, el polvo y la necesidad de gestionar el vehículo y los neumáticos después de una noche en un campamento sin apoyo técnico. Un escenario que puso a prueba tanto la resistencia física como la fiabilidad mecánica de las tripulaciones.
Durante la etapa, Gutiérrez y Moreno sufrieron un pinchazo y varias pérdidas de navegación que les hicieron ceder tiempo en una jornada especialmente compleja. Aun así, optaron por una estrategia inteligente, priorizando la regularidad y la conservación del coche para cerrar con solvencia la primera maratón del rally.
“No ha sido una etapa limpia: hubo un pinchazo, nos perdimos y pasamos mucho tiempo en el polvo, donde cuesta adelantar. Pero lo importante es estar aquí tras dos días muy largos y muy duros. Esperamos que mañana el coche esté perfecto para la siguiente etapa larga”, explicó la piloto burgalesa.
La quinta etapa también confirmó la igualdad en cabeza del Dakar 2026. Mitch Guthrie se llevó la victoria del día para Dacia tras una penalización a Nani Roma, mientras que Nasser Al-Attiyah continúa como principal referente del equipo en la general. Junto a Lucas Moraes, Sébastien Loeb y Cristina Gutiérrez, The Dacia Sandriders se mantiene en posiciones competitivas tras uno de los bloques más exigentes del rally.


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