La carrera en Phoenix Raceway estableció un nuevo récord de participación femenina en la ARCA Menards Series West, con seis mujeres en la parrilla. Taylor Reimer lideró al grupo con un segundo lugar después de pelear por la victoria, mientras Hailie Deegan, Mia Lovell y Jade Avedisian terminaron dentro del top-10.
Phoenix Raceway fue escenario de una jornada histórica para las mujeres en el automovilismo estadounidense. La ARCA Menards Series West reunió a seis pilotos mujeres en una misma carrera, una cifra inédita para la categoría que convirtió al Desert Diamond Casino West Valley 100 en una fecha especial desde antes de que comenzara la competencia.
Pero el récord no fue el único motivo para recordar la noche. Taylor Reimer estuvo a punto de convertir la jornada histórica en una victoria, protagonizando una intensa batalla por el liderato con Max Reaves.
Reimer, protagonista de la pelea por la victoria
Reimer, al volante del Chevrolet #82 de Pinnacle Racing Group, consiguió el mejor resultado de su carrera en una competencia de la plataforma ARCA al terminar segunda, a solo 1.135 segundos de Reaves.
Su actuación fue mucho más que un segundo lugar. La piloto lideró 24 vueltas, las primeras que ha encabezado en una competencia de ARCA, y llegó a tomar la punta antes de la mitad de la carrera.
Reaves recuperó el liderato tras el reinicio del descanso, pero Reimer siguió presionando durante las tandas largas. En los últimos compases volvió a colocarse al frente mientras ambos sorteaban tráfico, aunque el piloto de Joe Gibbs Racing consiguió recuperar la posición mediante un adelantamiento cruzado.
El desenlace todavía tendría varios giros.
Reaves hizo contacto con el auto de Andrew Chapman, provocando un reinicio en tiempo extra. Posteriormente, Helio Meza sufrió un accidente mientras peleaba por el segundo lugar, provocando otra bandera amarilla.
Antes de que pudiera completarse otro reinicio, comenzó a caer lluvia sobre Phoenix. Las condiciones de la pista obligaron a ARCA a finalizar la competencia bajo bandera amarilla después de 114 vueltas.
Seis mujeres, un nuevo récord
Mientras la batalla por la victoria se desarrollaba al frente, Phoenix también escribía una página importante para la participación femenina en ARCA.
Además de Reimer, Hailie Deegan, Mia Lovell, Jade Avedisian, Dystany Spurlock y Quinn Davis tomaron la salida, estableciendo el récord de mayor cantidad de mujeres en una misma carrera de la ARCA Menards Series West.
Deegan terminó sexta, mientras Lovell fue octava y Avedisian novena, lo que significó cuatro mujeres dentro del Top 10 junto con Reimer.
Para Lovell fue además su sexto Top 10 de la temporada en 12 carreras. Avedisian había mostrado velocidad desde el viernes: fue la más rápida en la práctica y consiguió el segundo puesto de salida, apenas 0.012 segundos detrás de Reaves.
Spurlock, por su parte, terminó 14ª, mientras que Quinn Davis, de 17 años, finalizó en la posición 26.
La presencia de Spurlock añadió otro capítulo especial a la jornada. La piloto, proveniente del motociclismo drag, estaba disputando su primera temporada de stock cars y se convirtió en la primera mujer afroamericana en competir tanto en plataformas regionales y nacionales de ARCA.
El récord pudo haber sido todavía mayor
La cifra de seis mujeres también dejó una curiosidad.
Isabella Robusto estaba originalmente inscrita para la carrera, pero su participación fue retirada antes del evento. De haber tomado la salida, Phoenix habría reunido a siete mujeres, lo que habría establecido un récord absoluto para cualquier carrera sancionada por ARCA.
Aun así, las seis pilotos que sí compitieron dejaron una imagen histórica en el pit road y, sobre todo, una actuación deportiva que respaldó el significado del momento.
Presencia mexicana en Phoenix
La carrera también tuvo representación mexicana con Esteban Rodríguez, nacido en Ciudad de México, y el mexicoamericano Helio Meza, originario de Houston.
Rodríguez condujo el Toyota #37 de MCM Racing Development y terminó 25º, completando 70 vueltas. Meza, al volante del Chevrolet #28 de Pinnacle Racing Group, concluyó 23º con 105 vueltas.
Para Meza, Phoenix representaba apenas su segunda participación en la West Series, después de haber conseguido la pole position en su debut en The Bullring at Las Vegas Motor Speedway.
Y su actuación en Phoenix había comenzado con buenas señales: durante la práctica fue quinto y se quedó a solo 0.182 segundos del mejor tiempo. Sin embargo, el accidente en la parte final de la carrera puso fin a su pelea por el segundo lugar.
Su historia también merece atención fuera de los resultados. Meza nació sordo y utiliza un sistema de conducción ósea integrado en su casco para poder comunicarse con su equipo durante las carreras, una solución desarrollada junto con su familia para mantener vivo su proyecto deportivo.
Una victoria especial para Joe Gibbs Racing
Mientras Reimer rozaba la victoria y seis mujeres hacían historia, Max Reaves terminó llevándose el triunfo en una noche igualmente significativa.
El piloto del Toyota #18 consiguió su primera victoria en la ARCA Menards Series West, pero además lo hizo en la última carrera del programa ARCA de Joe Gibbs Racing.
La organización había anunciado que cerraría su programa de ARCA al terminar la temporada 2026, por lo que el triunfo de Reaves significó una despedida perfecta para uno de los programas más importantes de la categoría.
Reaves dominó buena parte de la carrera y lideró 90 de las 114 vueltas, aunque tuvo que soportar la presión constante de Reimer y dos reinicios en los últimos compases antes de que la lluvia pusiera punto final a la competencia.
Una imagen que habla del futuro
Phoenix dejó mucho más que un resultado. Seis mujeres compartieron la parrilla, cuatro de ellas terminaron dentro del Top 10 y Taylor Reimer estuvo en condiciones reales de pelear por la victoria hasta los últimos compases.
Para la ARCA Menards Series West, fue una nueva marca de participación femenina. Para Reimer, el mejor resultado de su carrera. Para Meza y Rodríguez, otra oportunidad de sumar experiencia en una categoría clave dentro del desarrollo de pilotos en Estados Unidos.
Y quizá lo más simbólico es que la jornada pudo haber sido todavía más grande.
El récord de siete mujeres tendrá que esperar, pero Phoenix ya dejó una nueva referencia de lo que puede ser una parrilla cada vez más diversa en el automovilismo estadounidense.




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